Manifiesto por una Educación transformadora




Aunque es muy posible que ya hayáis firmado, comparto con vosotr@s este Manifiesto por la Educación transformadora;​ si os parece oportuno podéis pasarlo a vuestros contactos y a todas las personas que creen que la educación es la clave para cambiar el mundo. Lo podeis subir a vuestras redes sociales y así podemos conseguir que se lea.

Os indico la web del manifiesto y después de los 10 puntos encontrareis un apartado de preguntas y respuestas sobre cómo trabajamos en InteRed.

La Rioja: Jesus y las mujeres


Bilbao: El cuerpo lugar de sabiduría, encuentro y verificación de nuestra verdad.



Fechas: 1-3 de diciembre.

Convoca: Grupo Fe y justicia. 

Con el deseo de romper una espiritualidad dualista que nos divide y empobrece te invito a descubrir tu cuerpo, nuestro cuerpo como un cuerpo espiritual.

El cuerpo
- Lugar de sabiduría, encuentro, revelación.
- Lugar de verificación de nuestros valores y creencias.
- Cómo hacer de nuestro cuerpo transparencia del espíritu.
- Jesús de Nazaret hizo de su cuerpo un lugar para revelar la Presencia del Misterio invisible que él llamó Abba. 

Contacto; 

Joserra Iñurrategui , joserra.fj@gmail.com


Más allá del bien y del mal.



Impresionante. Un documental premiado internacionalmente sobre la reconciliación entre personas y grupos enemigos. No dejeis de verlo.

La urgencia de una espiritualidad politica (I)




(Ponencia Emma Martinez Ocaña. Madrid, 37 congreso de teología)

0- Introducción. Una mirada a nuestro mundo en “emergencia”

1- Concepto, urgencia y exigencias de una espiritualidad política.

1.1 Clarificación conceptual: espiritualidad, política.

1.2 Qué entiendo por espiritualidad política.

a) Recuperar el sentido originario de la política como la gestión de “Bien Común”

b) Volver a descubrir la espiritualidad como “aliento” de toda vida.

1.3 El por qué de su urgencia 

1.4 Exigencias para vivirla

a) Consciencia lúcida de las causas de la situación actual y el compromiso ético por erradicarlas.

b) Descubrimiento de que lo personal es político. La ineludible transformación personal para hacer verdad una sociedad nueva y un mundo alternativo.

c) Vivir la espiritualidad como experiencia de ser Relación, vinculación, conexión, el despertar del “cerebro del corazón” y la responsabilidad ética de vivir en coherencia

2- Una espiritualidad política como camino para “dar a luz” un mundo nuevo construido sobre el “Bien Común de la Humanidad”.

2.1 En el plano estructural 

2.2 En el plano económico

2.3 En el plano social

2.4 En el plano político 

2.5 En el plano ecológico

2.6 En el plano cultural

2.7 En el plano espiritual

Síntesis final.

LA URGENCIA DE UNA ESPIRITUALIDAD POLÍTICA.


INTRODUCCIÓN

Quiero agradecer a las personas que hacen posible estos encuentros de Teología año tras año, a pesar de todos los pesares y de un modo especial agradezco que me hayan invitado a compartir con vosotros sobre un tema que me apasiona y que llevo tiempo pensando, conversando, escribiendo: la urgencia de una espiritualidad politica, sin ningún adjetivo.

No quisiera que esta aportación mía quedase fuera del marco general de este congreso aunque sí quiero hacer algún subrayado:

No voy a hablar de religión sino de espiritualidad.

Doy por hecho el diagnóstico de cruda e injusta realidad de la discriminación de las mujeres. Ayer escuché a Marilú Rojas y comparto gran parte de su denuncia a este sistema en el que estamos inmersos capitalista neoliberal, materialista, dualista, androcéntrico y patriarcal y la urgencia de ir haciendo huecos para salir de él, y yo añado, desde abajo.

Hablar desde la perspectiva de género buscando la igualdad de derechos y la paridad en la vida socio económica y política, no es solo hablar de mujeres y hombres sino de mirar la realidad desde otra perspectiva buscando caminos para salir de este sistema

En la propuesta que hago intento ofrecer una mirada alternativa que ayude a deconstruir, pero sobre todo a construir, a soñar un futuro distinto donde ya no sea necesario insistir tanto en el feminismo como en la urgencia de caminar conjuntamente hombres y mujeres, negros, blancos, amarillos...de distintas religiones, espiritualidades, perspectivas políticas

Una características de la reflexión teológica elaborada por nosotras las mujeres es la de vincular, unir lo aparentemente separado incluso lo que se muestra como irreconciliable, en este caso política y espiritualidad; espíritu, cuerpo, historia, mundo; razón, corazón, emoción, pasión...Separaciones que hemos mamando, desde la mirada dualista y patriarcal, y que nos urge abandonar. El nuevo paradigma es de vincular, mejor dicho de reconocer la vinculación de todo con todo.

El poder político ha estado y en gran parte sigue estando, ejercido por varones y también por algunas mujeres desde la concepción patriarcal. Poder como dominio, posesión, jerarquización. Este modelo es viejo caduco (aunque sea mayoritario y potente) pertenece al viejo paradigma que está muriendo (aunque dará muchos coletazos) para ir dando paso al poder como enpoderamiento de la ciudadanía, de quienes se creen que no tienen poder porque se lo hemos arrebatado, para hacer del poder político la búsqueda del bien común de todo el género humano, animales, biodiversidad del planeta, del ecosistema.

La urgencia de una espiritualidad política (II)



Cómo definir la política:

Antes de ninguna definición quiero empezar reconociendo que la política está hoy en una profunda situación de descrédito, degradada, maltratada tanto por muchos de los que ejercen el poder político directo como por parte de la ciudadanía. El gran peligro de nuestro momento histórica es caer en la trampa de creer que es posible prescindir de la política, de los políticos de oficio, porque peor que una mala política es la ausencia de ella. Es verdad que tenemos muchos datos para estar desencantados de la política, sobre todo si la reducimos identificándola bien con la militancia de partido o a la acción directa de gobernar. Josep Ramoneda, en el prólogo a un interesante libro de Daniel Innerarity La política en tiempos de indignación, expresa muy certeramente: “La política es el único poder al alcance de quienes no tienen poder”[1], por tanto atención porque también hay instancias de poder económico y otros grupos no democráticos, interesados en denigrar la política y pasar por el mismo rasero a toda la clase política, con el peligro de una injusta des-calificación y des-politización de la sociedad.

Pero quiero dejar claro que el término política voy a recuperarlo en su sentido etimológico y primario, no me refiero a ideologías políticas, ni a partidos políticos, ni al hecho de gobernar. Estas acepciones son posteriores y concreciones del sentido originario de del término política. 

Se nos ha olvidado que, como dijo Aristóteles, el ser humano es un “animal político”. Por tanto por el mero hecho de ser personas ya estamos implicadas en el compromiso con la “polis”, con la ciudad. La política como el cuidado, gestión, administración de lo “común”. La política como búsqueda de bien común nos implica a todos los seres humanos.

Para Platón y Aristóteles la política era inseparable de la ética siguiendo en esa dirección Tomás de Aquino decía que buscar la felicidad de las personas era una tarea fundamentalmente política, él afirmaba “la felicidad es un bien común”. “El espíritu originario de la política sólo podrá recuperarse con una política más espiritual, moral y responsable.”[2] Estamos olvidando que la esencia de la política es la búsqueda común del bien común. Uno de los efectos más avasalladores del capitalismo globalizado y de su ideología, el neoliberalismo, es la demolición del bien común o de bienestar social. 

La urgencia de una espiritualidad política.(III)


· Nuestra frustración ciudadana aparece como resultado de ver que las políticas gubernamentales no las reconocemos como formas eficaces para combatir el actual sistema económico neoliberal (que produce una insoportable pobreza y desigualdad) sino por el contrario como colaboración y sostenimiento del mismo. No las reconocemos como un medio de integración, de respeto a las múltiples diversidades, como defensa de los derechos humanos y de auténtica protección social, de defensa ciudadana. Necesitamos hacer posible y por tanto verificar que la política no se rige sólo por razones económicas y financieras para el beneficio de una élite, sino por la defensa del bien común de las personas, la defensa de toda vida, el cuidado de nuestra casa común. Para ello necesitamos vivir una espiritualidad que ilumina y fortalece la consciencia de nuestra identidad comunitaria y por tanto nos urge a no tolerar ya más el uso y abuso del poder para beneficios privados.

· La integración de la política y la espiritualidad conlleva cambios profundos en las definiciones y nociones de bienestar humano y de todos los seres vivos. En una política sin espiritualidad prima una noción estrictamente economicista y material del ser humano y de los procesos de gobernabilidad traducida, por ejemplo, en el PIB, asignaciones presupuestarias y nociones tradicionales de eficiencia económica y competitividad. Esta noción material no es suficiente para saber cómo estamos viviendo la población como resultado de la política actual. Son otros los índices que deben ser incorporados a la evaluación de la política como por ejemplo en nivel de satisfacción de las necesidades de la población, el nivel de felicidad, pertenencia, integración, igualdad, justicia, el “buen vivir” y otros Buscar el PIF(el producto interior de felicidad) que algunos países ya tienen integrados en su manera de medir el desarrollo de su país.

· Lo esencial es que una política con espiritualidad debe imperar sobre una política sin espiritualidad. Es imposible practicar la política auténtica sin espiritualidad. No todo es materia, ni economía. La política separada de la espiritualidad y ésta separada de la política nos mantiene en dualidad ancestral entre lo que hacemos, sabemos, y tenemos, con lo que Somos. Hoy sabemos que lo de afuera refleja mucho nuestro estado interno, y vice-versa. Un mundo tal como lo tenemos está reclamando un despertar de la ciudadanía a una nueva conciencia planetaria y a unos nuevos valores y toma de decisiones que se derivarán necesariamente de este despertar.

Bibliografía sobre cuidado.


BOFF, Leonardo (2012). El cuidado necesario. Ed. Trotta.
-- (2002), El cuidado esencial: ética de lo humano, compasión por la Tierra. Ed. Trotta

DELGADO, Fidel. (2005) Saber cuidarse para poder cuidar. Ed. PPC. 

Linares (Jaén). 2017-2019. Buscar con sabiduría senderos de felicidad.

2017

Conferencia: "Otra mirada sobre el cuerpo es posible".

Taller: "El camino del cuerpo y el sentido del humor".

- El cuerpo que somos como lugar de revelación, comunicación y verificación de nuestra verdad.
- ¿De qué hablamos cuando hablamos del camino del cuerpo como camino de felicidad?
- Qué es el camino del humor y por qué es un camino de felicidad.
- Invitad@s a la danza del amor con humor.
Jesús de Nazaret transitó sin miedo ni tabúes el camino del cuerpo y mostró un singular sentido del amor con humor. 

2018

Conferencia: "Soñar un futuro nuevo para la mujer en la Iglesia"

Taller: El camino del sentido de la vida.

2019

Conferencia: "Jesús de Nazaret, testigo visible de un Dios de entrañas de misericordia"

Taller: El camino de integrar el dolor y la muerte.

- El dolor y la muerte, realidades de la vida que hay que aprender a afrontar.
- Cómo evitar convertir el dolor en sufrimiento.
- Cómo saber integrar el dolor y la muerte en el horizonte de la felicidad.
La profunda felicidad de Jesús fue compatible con el dolor y la muerte.  

Información: Centro Cultural poveda. ccpovedal@gmail.com. Tlf: 953692407

37 Congreso de teología. Mujeres y religión: de la discriminación a la igualdad de género.



37 Congreso de teología.
7 - 10 septiembre 2017
(Puedes escuchar las ponencias en http://congresodeteologia.info/)

Salón de Actos Marcelino Camacho
C/ Lope de Vega, 40. 28014 Madrid
Metro: Banco de España y Atocha
Autobuses: 10-14-27-34 y 45

“Las mujeres regresaron del sepulcro y anunciaron todas estas cosas a los Once y a todos los demás. Las que referían estas cosas a los apóstoles eran María Magdalena, Juana, María la de Santiago y las demás que estaban con ellas. Pero ellos tomaron sus palabras por delirio y se negaban a creerlas”
(Lucas 24,9-11)
“Ya no hay judío ni griego, ni esclavo ni libre, ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo
Jesús” (Gálatas 3,28)